REQUIEM200≤
       
     
REQUIEM200≤
       
     
El difícil arte de la memoria de Violette Bule
       
     
Cómo usar #REQUIEM200≤
       
     
REQUIEM200≤
       
     
REQUIEM200≤

Es una instalación interactiva que rinde homenaje a las más de doscientas personas asesinadas en Venezuela entre febrero de 2014 y febrero de 2018 durante protestas contra el régimen autocrático de Nicolás Maduro.

Empleando tecnología de realidad aumentada, REQUIEM200≤ hace posible conocer tanto la identidad de cada víctima como la causa y el lugar preciso de su muerte. Tras descargar una aplicación gratuita, el usuario podrá tener acceso a esta información ubicando su teléfono iPhone o Android sobre el código QR de cada víctima impreso sobre mapas de trece estados de Venezuela que acompañará a la instalación.

Cada entrada de REQUIEM200≤ incluye una fotografía de la persona conmemorada. Para la artista, es necesario honrar la memoria de las víctimas poniendo de relieve la individualidad de cada una. “Los crímenes e injusticias perpetrados por quienes detentan el poder suelen reducirse a números y estadísticas,” señala Bule. “Casi nadie recuerda los rostros de las víctimas del poder.

Al llamar la atención sobre la brutal represión política llevada a cabo por el régimen de Maduro quiero contribuir a mantener vivo el recuerdo de los rostros de quienes han dado su vida por la libertad de Venezuela.”

El nombre de la instalación hace alusión a la dificultad de obtener cifras precisas sobre la violencia política en Venezuela. Tras meses de ardua investigación Bule ha logrado contabilizar más de doscientas personas asesinadas en el marco de las protestas contra el régimen de Maduro.

Sin embargo, dada la ausencia de cifras oficiales confiables, la artista reconoce la imposibilidad de corroborar la cifra exacta de víctimas.

La puesta en escena de REQUIEM200≤ coincide con el creciente repudio internacional a la deriva autocrática y represiva del régimen de Maduro. A principios de febrero, la Corte Penal Internacional anunció que investigará acusaciones contra el régimen venezolano por violaciones a los derechos humanos, incluido el uso excesivo de fuerza para reprimir manifestaciones. Al respecto, Bule señala que la inmensa mayoría de las víctimas conmemoradas en su instalación murieron como consecuencia de disparos en la cabeza o en el pecho.

Michel Otayek

REQUIEM200≤
       
     
REQUIEM200≤

An interactive installation that pays homage to more than two hundred people murdered in Venezuela between February 2014 and February 2018 during protests against Nicolás Maduro’s autocratic regime.

Using augmented reality technology, REQUIEM200≤ makes it possible to learn the identity as well as the cause and place of death of every victim. Upon downloading a free app, users can access this information by placing their iPhone or Android phones on the QR code assigned to each victim and printed on one of thirteen maps of Venezuelan states included in the installation.

Every entry in REQUIEM200≤ includes a photograph of the commemorated person. For Bule, it is essential to honor the memory of the victims by underscoring the individuality of each one. “Oftentimes, the crimes and injustices perpetrated by those who hold power are reduced to numbers and statistics,” the artist points out. “Hardly anyone remembers the faces of the victims of totalitarian power. As I call attention to the brutal political repression carried out by Maduro’s regime, I want to contribute to memorializing the faces of those who have sacrificed their lives for the cause if Venezuela’s freedom.”

The installation’s name alludes to the difficulty of obtaining reliable figures about political violence in Venezuela. After months of painstaking research have allowed Bule to account for over two hundred people murdered during protests against Maduro’s regime. Considering the lack of trustworthy official figures, however, the artist acknowledges the impossibility of corroborating the exact number of victims.

The staging of REQUIEM200≤ coincides with growing international condemnation of the authoritarian drift of Maduro’s regime. In early February, the International Criminal Court announced it will investigate accusations against the Venezuelan regime for crimes against humanity. In that regard, Bule notes that most victims commemorated in her installation were killed by gunshots in the head or chest.

Michel Otayek

El difícil arte de la memoria de Violette Bule
       
     
El difícil arte de la memoria de Violette Bule

Por Angelina Jaffé

La mayoría de las violaciones masivas a los Derechos Humanos permanecen impunes. El dolor causado por las torturas, abusos y asesinatos que se cometen contra un grupo significativo de personas sobrepasa la justicia formal de un Estado e incluso resulta insuficiente el sistema de justicia internacional existente. La reivindicación simbólica cobra una importancia preponderante que permite individualizar el dolor y reconforta a través de su reconocimiento a los deudos de manera personal, pero también colectivamente, permite que una sociedad elabore su pasado de manera que todos se sientan representados en él.

Con frecuencia las sociedades rinden homenaje a sus muertos a través de memoriales y monumentos. Grandes obras literarias han dedicado su esfuerzo a redimir ofensas pasadas. El arte, por su parte, tiene una particular forma de sensibilizarnos frente a tragedias inenarrables. ¿Qué sería de la tragedia de un pequeño pueblo español en el país vasco sin una pintura mundialmente conocida? Probablemente se reduciría a un capítulo en un libro de Historia de España con el número exacto de aeroplanos que integraban la Legión Cóndor, número de muertos, pérdidas materiales, cantidad de bombas, cifras sin alma.

Nombrar a los individuos que han sido asesinados o que han desaparecido es una práctica recurrente en numerosos monumentos memoriales alrededor del mundo. En Washington está el mural de los caídos en Vietnam; en Nueva York, los muertos de septiembre 11. En Europa hay un sinfín de monumentos en honor a las víctimas del Holocausto, algunos de los cuales recuerdan el lugar desde donde fueron deportadas las víctimas a los campos de exterminio, como los Stolpersteine, constituido por pequeñas placas de bronce en las aceras y calzadas de varias ciudades europeas con el nombre de la persona y la indicación del campo a donde fue deportado.

Estos monumentos que conmemoran un trauma colectivo, con frecuencia son objetos de controversia. Un caso extremo lo constituye un parque memorial en la ciudad de Lima, Perú, que buscaba rendir homenaje a las víctimas de la violencia desatada por Sendero Luminoso, la guerrilla maoísta activa en los años 80. El homenaje consistía en colocar el nombre de las víctimas grabado en piedras de granzón. Pasado un tiempo, ya vencido el movimiento guerrillero y estando sus miembros en prisión, se produjo un motín en una de las cárceles de máxima seguridad donde se encontraban numerosos militantes del mismo. Las fuerzas de seguridad del recinto por su parte, cometieron una masacre sofocando la rebelión. Los familiares de las víctimas demandaron al Estado peruano ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y este condenó al Estado peruano por la violencia carcelaria. La sentencia, entre otras decisiones, ordenó recordar a las víctimas colocando piedras con sus nombres en el mismo parque donde se encontraban aquellas con los nombres de las víctimas de Sendero Luminoso. Los familiares de estos últimos se negaron a que se incluyeran piedras con los nombres de senderistas en el parque y se llegó incluso a actos de violencia. Al final, el Alcalde tuvo que ordenar su clausura.

Lamentablemente, los eventos políticos de la Venezuela post democrática ya caen en la categoría de agravios que no van a ser resueltos por una justicia formal. Son tantos los muertos por motivos políticos, que su acumulación se acerca al peligro del olvido estadístico, como lo subraya la propia Violette Bulé.

En el pasado reciente, el país trató de resolver sus conflictos armados por vías políticas, como lo fue la pacificación en los años sesenta. Pero no hubo justicia, ni material ni reparación simbólica para las víctimas del conflicto armado. Ahora sus protagonistas y herederos reprimen y matan en nombre de aquella ideología vetusta y vengativa, acumulando agravios en oleadas represivas desde el 2002, 2007, 2014, 2017, hasta nuestros días.

En palabras de Bulé, REQUIEM200≤, es una instalación interactiva que rinde homenaje a las más de doscientas personas asesinadas en Venezuela entre febrero de 2014 y febrero de 2018 durante protestas contra el régimen autocrático de Nicolás Maduro.

Empleando tecnología de realidad aumentada, REQUIEM200≤ hace posible conocer tanto la identidad de cada víctima como la causa y el lugar preciso de su muerte. Tras descargar una aplicación gratuita, el usuario podrá tener acceso a esta información ubicando su teléfono iPhone o Android sobre el código QR de cada víctima, impreso sobre mapas de trece estados de Venezuela que acompañan a la instalación.

Cada entrada de REQUIEM200≤ incluye una fotografía de la persona conmemorada. Se pretende así honrar la memoria de las víctimas poniendo de relieve la individualidad de cada una. Los crímenes e injusticias perpetrados por quienes detentan el poder suelen reducirse a números y estadísticas. Casi nadie recuerda los rostros de las víctimas del poder.

Precisamente desde ese poder se han hecho enormes esfuerzos por controlar el relato y sentar los cimientos de cómo serán recordados esos muertos. Por ello es importante honrar la memoria de esos individuos desde una perspectiva desideologizada que permita elaborar un relato histórico común. Curiosamente, con el advenimiento de la democracia en 1958, se rompe el consenso entre los venezolanos en torno a su pasado histórico. Los eventos actuales tienen mucho que ver con la frustración política de la izquierda venezolana que luego de una lucha que consideraban heroica y liberadora, no lograron atraer las simpatías electorales del pueblo que pensaban representar. Al irrumpir Chávez en la escena nacional con un golpe de Estado y reivindicar de esta manera el uso de la violencia como instrumento político, esa frustración se tornó en una instrumento real de acceso al poder. Una vez logrado el objetivo, el deber revolucionario es mantenerse en el poder, independientemente del grado de violencia y muerte que ello implique. En consecuencia, lamentablemente, veremos que continuarán las violaciones a los Derechos Humanos y por ende las muertes. El elemento tecnológico de la obra de Bulé, permite una evolución paralela a los acontecimientos políticos y la inclusión de cada una de las víctimas futuras, quedando registrada su identidad y su historia. No en balde el principio fundador de Amnistía Internacional es la individualización del prisionero, visibilizándolo ante la opinión pública mundial y ante el propio poder que lo priva de su libertad.

Una placa en la escalera central del Palacio de las Academias en Caracas, antigua Universidad Central de Venezuela recuerda a un estudiante asesinado en el recinto durante la era post-gomecista. Reza así: AQUÍ EL 10 DE FEBRERO DE 1937 FUE MUERTO EUTIMIO RIVAS POR GRITAR LIBERTAD! LA PATRIA LO GUARDA EN EL CORAZON. La placa conmemora el gesto de un estudiante que realizó aquel acto simbólico en la Plaza Bolívar y corrió a refugiarse en su Universidad. Los esbirros de turno lo persiguieron y acribillaron en las escalinatas centrales.

La obra de Bulé se inscribe dentro de esa pulsión cívica que busca rendir homenaje a tantos luchadores que con frecuencia han pasado al olvido. Se contrapone de esa manera a la celebración del soldado desconocido, figura anónima y por lo demás militar. Sospecho que REQUIEM200≤, no estará libre de controversia.

Cómo usar #REQUIEM200≤
       
     
Cómo usar #REQUIEM200≤

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